Declaratoria de las juventudes amazónicas por el cuidado de la vida
En el marco del Programa Estratégico Sistema Nacional de Control Social Ambiental en Colombia #AlertaPorMiAmbiente, liderado por el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible e implementado por la Corporación Educapaz en la ecorregión amazónica, en el cual se acompañaron nueve (9) procesos de la Categoría 2: control social en contextos educativos y escolares, dirigidos a estudiantes de educación básica y media. Estos procesos se desarrollaron en los departamentos de Caquetá, Guaviare, Meta y Putumayo, fortaleciendo el liderazgo juvenil y el ejercicio del derecho al control social ambiental desde los territorios, con énfasis en la protección de los bienes comunes, el cuidado de la vida y el diálogo con la institucionalidad ambiental.
Como resultado de este proceso formativo orientado a generar incidencia en los territorios, se construyó la Declaratoria de las Juventudes Amazónicas, un documento político y pedagógico que recoge sus sentires, preocupaciones y propuestas frente a la defensa del ambiente, la protección de los bienes comunes y el cuidado de la vida. La declaratoria es la expresión de un proceso que fortaleció las capacidades ciudadanas para el ejercicio del derecho al control social ambiental, el seguimiento a la gestión pública y la incidencia política territorial, consolidando diálogos entre juventudes y la institucionalidad ambiental.
Caquetá: juventudes que defienden el agua y los humedales
En el departamento del Caquetá, se acompañaron dos (2) procesos de control social ambiental en los municipios de Albania y Florencia, donde las juventudes asumieron el reto de vigilar la gestión pública del agua y la protección de ecosistemas estratégicos. En Albania, el ejercicio se centró en el seguimiento al proyecto de sustitución de la red de acueducto, poniendo en el centro la protección del recurso hídrico y el control de vertimientos contaminantes. A través de la articulación con ASOJUNTAS y la participación en espacios institucionales como el Consejo Municipal de Política Social (COMPOS), las y los jóvenes fortalecieron el diálogo con la administración municipal y promovieron acciones pedagógicas en instituciones educativas.
En Florencia, el control social se enfocó en la defensa de los humedales urbanos y periurbanos, especialmente aquellos amenazados por la expansión urbana y el manejo inadecuado de residuos. Las y los jóvenes articularon el proceso con el contexto educativo mediante la armonización del Proyecto Ambiental Escolar (PRAE) de la Institución Educativa Jean Piaget y promovieron la aplicación de la Ley de Humedales 2478 de 2025, posicionando estos ecosistemas como bienes comunes que requieren protección efectiva, seguimiento institucional y participación ciudadana activa.
Guaviare: jóvenes que vigilan, comunican y transforman su entorno
En el municipio de San José del Guaviare, se acompañaron tres (3) procesos de control social ambiental, abordando problemáticas que afectan directamente la vida cotidiana de las comunidades. En la vereda El Retiro, las y los jóvenes lideraron acciones de sensibilización y vigilancia frente a la contaminación del Caño La María, combinando visitas de campo, solicitudes formales de información y estrategias de comunicación en redes sociales para visibilizar la problemática y movilizar a la comunidad educativa y a la ciudadanía.
En el contexto urbano, el control social se orientó al seguimiento de la contaminación por olores ofensivos, ruido y debilidades en la implementación de los PRAE. Las y los jóvenes recolectaron información técnica y comunitaria, aplicaron encuestas en instituciones educativas y utilizaron herramientas digitales y Sistemas de Información Geográfica (SIG) para analizar el territorio. Asimismo, realizaron seguimiento a la Comisión Intersectorial de Educación Ambiental (CIDEAM) y a los PRAE urbanos, aportando insumos para fortalecer la educación ambiental y promover una participación juvenil más activa, crítica y transformadora.
Meta: control social desde la comunidad y la escuela
En el departamento del Meta, los tres (3) procesos de control social ambiental se desarrollaron dos (2) territorios, dos (2) en Fuentedeororo y uno (1) en Villavicencio, con una participación mayoritaria de mujeres jóvenes y un fuerte énfasis en el derecho al acceso a la información pública ambiental. En la vereda Puerto Nuevo en Fuentedeoro, las jóvenes adelantaron un seguimiento comunitario a la gestión del recurso hídrico, mediante encuestas, entrevistas y derechos de petición, generando alertas sobre los riesgos asociados al manejo del agua y fortaleciendo la organización comunitaria.
En Villavicencio, el proceso se concentró en el seguimiento a la contaminación auditiva en el entorno de una institución educativa ubicada sobre la carretera nacional. Las jóvenes articularon acciones con la Junta de Acción Comunal (JAC), solicitaron información a las autoridades competentes y documentaron los impactos del ruido en la comunidad, complementando el ejercicio con material audiovisual y encuestas. De manera paralela, en Fuentedeororo se desarrolló un proceso de vigilancia a los instrumentos de planificación territorial asociados a la cuenca del río Ariari, integrando análisis documental, visitas de campo y diálogo con autoridades ambientales y municipales.
Putumayo: control social con enfoque comunitario y territorial
En el departamento del Putumayo, se acompañó un (1) proceso de control social ambiental ubicado en el municipio de Colón, específicamente en el corregimiento de San Pedro, donde las y los jóvenes impulsaron un ejercicio de control social orientado a la protección de ecosistemas estratégicos y la solución de problemáticas ambientales locales. A través de recorridos territoriales y salidas de campo por las zonas afectadas del río San Pedro, las juventudes identificaron impactos ambientales y fortalecieron su conocimiento del territorio.
El proceso se consolidó mediante el diálogo con autoridades tradicionales del cabildo, juntas de acción comunal y ediles, permitiendo socializar el ejercicio de control social y construir alianzas para su continuidad. La articulación con la Alcaldía Municipal y Corpoamazonia fortaleció el reconocimiento del control social juvenil como una herramienta legítima de incidencia, defensa del ambiente y cuidado de la vida en el territorio.
Declaratoria:



































