Tirando para el mismo lado

Quizás una de las peores tragedias que puede sufrir una sociedad, sea la incapacidad de trabajar en equipo aun teniendo las mismas metas. Educapaz ciertamente no peca por ello, y esto precisamente se alza como una de sus mayores fortalezas. Así por lo menos lo cree José Fernando Mejía, director ejecutivo del programa Aulas en Paz de la Universidad de los Andes, organización socia del proyecto. Para él, “Educapaz tiene un beneficio frente al país, gigante, y es promover la alianza y la movilización de muchas personas y organizaciones alrededor de la educación para la paz”.

Y no es poca cosa. Al fin y al cabo –continúa José Fernando– “que nos hayamos puesto de acuerdo para trabajar juntos es en sí mismo un ejercicio de paz, en el que donde dejamos de lado muchas cosas que de golpe nos pueden separar y nos sentamos a contruir juntos en la diversidad (…) que es lo que queremos promover en los colegios”. 

Aulas en Paz juega un rol fundamental en el trabajo de Educapaz al aportarle, entre otras cosas, su basta experiencia evaluando las competencias necesarias para la convivencia pacífica, para disminuir la agresión escolar, para transformar los estilos de los profesores y para hacer más democráticas las aulas de clase.