Sur del Tolima: el día en que nos volvimos a sentar juntos a la mesa

Entre mayo y junio de 2021, después de un largo periodo de trabajo virtual por cuenta del Covid-19, se reactivaron presencialmente las Mesas Educativas Municipales de Chaparral, Ataco y Planadas, en el sur del Tolima, y se crearon las Mesas de Incidencia Educativa en Guapi y Timbiquí, Cauca. Así fueron los emotivos reencuentros en cada uno de estos municipios.

Mesas Educativas Municipales en el sur del Tolima

La llamamos reunión, pero todos sabemos que realmente lo que ocurrió fue un reencuentro. Vernos nuevamente los rostros en vivo y en directo, con tapabocas, por supuesto, pero en todo caso de forma presencial y no a través del filtro de una pantalla, fue revitalizante. Al fin y al cabo los humanos somos seres gregarios, quizás mucho más las comunidades que dedicamos nuestra vida a la educación. El reencuentro se dio en la esquina sur del Tolima. Si fue casualidad o simbolismo que este sea el punto geográfico en donde todo Educapaz inició su trabajo territorial en 2016, poco importa; lo trascendental es que ocurrió, primero en Chaparral el 21 de mayo, después en Ataco el 28 de mayo y finalmente en Planadas el 12 de junio. 

La excusa para la reunión fue tan relevante como el reencuentro mismo: reactivar las Mesas Educativas Municipales (MEM) del sur del Tolima, aquellos escenarios para el diálogo y la construcción de procesos de incidencia en el ámbito educativo de los municipios, que reúne a las comunidades educativas, alcaldías y administraciones públicas, organizaciones sociales, comunitarias y productivas, y a las instituciones oficiales de los municipios alrededor de los Planes Educativos Municipales. 

Las MEM del sur del Tolima no son nuevas, pero la pandemia por el Covid-19 con su cuarentena, cierre de escuelas, aislamiento y en general la afectación que tuvo en las vidas, rutinas y realidades de todos los actores de las Mesas, obligó a postergar varias de sus acciones. Retomar este trabajo y reactivar plenamente estos espacios, fue la principal motivación para convocar las reuniones. Y se logró, gracias a la activa participación de docentes, estudiantes, directivos, líderes y lideresas comunitarias, jóvenes y miembros de la comunidad en general, muchos de ellos presencialmente y algunos otros, por distintas razones, a través de la virtualidad. Entre todos y todas se buscaron estrategias de sostenibilidad y de consolidación a largo plazo de las MEM, se avanzó en la construcción de los planes de trabajo para cada uno de los municipios e incluso se sacó el tiempo para hacer transmisión de conocimientos, esto en la medida en que algunos antiguos miembros de las mesas expusieron ante los nuevos integrantes la historia de los procesos, los avances, los retos y las perspectivas a futuro con base en sus experiencias. 

Al final, los y las asistentes asumieron el compromiso de fortalecer los Equipos dinamizadores y los comités de las MEM a partir de tres líneas de trabajo ─infraestructura, proyectos y gestión de iniciativas─, de promover la articulación con instituciones y organizaciones que han venido adelantando trabajo sobre formalización predial, formulación de proyectos de infraestructura y caracterización de sedes educativas en los municipios, y en identificar y priorizar iniciativas para la formulación de proyectos a través de diversas fuentes de financiación. 

Los objetivos se cumplieron, las Mesas fueron reactivadas y sus planes de trabajo quedaron andando. ¡Unas muy exitosas reuniones! Pero aún así, la sensación que nos queda es que se logró algo más importante: reencontrarnos y darle un toque de humana familiaridad a nuestro día a día trabajando por la educación para la paz.