Líderes: los instrumentos de cambio más poderosos

El pasado 6 de diciembre se entregó el premio Los Mejores Líderes de Colombia 2018. Educapaz fue reconocido como uno de los veinte liderazgos colectivos más relevantes del país.

Dicen que el mundo tiene cada vez menos líderes, menos hombres y mujeres para respetar, admirar y seguir; que estos son, junto con los héroes, una especie en vía de extinción. Quienes piensan así, se equivocan. De eso están seguros Jimmy Mauricio, Julieth Katherine, Dani Fabián y Juanita Valentina, cuatro jóvenes de la Red Creando Lazos de Paz (ver testimonios). Su experiencia les dice que los liderazgos siempre han existido; lo que pasa es que en ocasiones son visibles y hasta famosos, y, en otras, son seres anónimos que surgen de los lugares menos esperados. Al fin y al cabo Colombia, en palabras de Jimmy Mauricio, «no es un país de narcotraficantes, ni de ladrones ni de corruptos sino un país guerreado, en el que muchas personas tienen diferentes capacidades y cada uno aporta de una forma u otra».

Sus sospechas se confirmaron el pasado 6 de noviembre en Bogotá. Invitados por Educapaz a la ceremonia de entrega del premio Los Mejores Líderes de Colombia 2018, galardón que desde 2011 entrega anualmente la revista Semana con el apoyo de Telefónica/Movistar, los cuatro jóvenes conocieron a Yolanda Perea Mosquera, quien ha dedicado gran parte de su vida a la defensa de las víctimas de la violencia sexual del conflicto armado colombiano; a Julio Alberto Ríos Gallego, mejor conocido en el mundo de YouTube como JulioProfe, quien aporta a la educación innovadora por medio de las plataformas digitales; a Liliana Pechene Muelas, quien empuja el proceso de visibilización del pueblo misak, y a muchos más líderes, lideresas y colectivos provenientes de Receta navideña para que tus sueños no se queden solo en teoría diversas regiones y de distintas culturas de todo el país.

Al premio de este año fueron postulados 500 liderazgos individuales y colectivos, dentro de los cuales se eligieron 20 finalistas para, finalmente, premiar a las 10 experiencias más relevantes (ver recuadro). Educapaz, como organización líder en la promoción de la educación rural de calidad y la educación ciudadana, socioemocional y para la reconciliación, fue una de las finalistas.

Para Dani Fabián, el haber sido nominado y el haber estado en la premiación, aunque fantástico, no fue lo más relevante de la noche. Fue el haber podido ver a «tantas personas que trabajan desde diferentes territorios de nuestro país, todos con el objetivo de innovar, de generar cambio e impacto social… Eso me conmueve y me convence de que sí se puede hacer algo diferente, de que los jóvenes somos los líderes llamados a la transformación». Con él está de acuerdo Julieth Katherine, para quien «fue una experiencia muy agradable, una llena de sentimientos encontrados ya que, al ser nominados, nos generó nervios y alegría, pero al no quedar entre los diez mejores nos dio un poco de nostalgia. En todo caso es un gran logro para Educapaz y por ende para nosotros (…) lo sentimos como nuestro logro».

Tiene mucha razón. El mérito es tanto del equipo de Educapaz como de cada uno de los socios y aliados, de los equipos dinamizadores, técnicos y territoriales, voluntarios y pasantes, de los docentes, estudiantes, rectores y rectoras, padres y madres de familia y de todas las comunidades educativas con las que trabajamos. Al fin y al cabo el reconocimiento como una de los mejores veinte liderazgos del país no fue para una persona sino para Educapaz en su conjunto, y este, más que un programa, es una red de transformaciones educativas de la que todos estos actores son pilar fundamental.

¿Qué viene ahora? Aprender de todas esas experiencias no solo para pensar en el mañana sino para afrontar el hoy. Así por lo menos lo piensa Juanita Valentina, para quien «al escuchar a tanta gente que lidera proyectos tanto en poblados recónditos como en la mismísima capital (…) me enseña que aunque se diga que somos el futuro realmente somos el presente de Colombia, que los jóvenes también podemos liderar, que los jóvenes también somos agentes de cambio».

De eso se trató realmente la premiación: de inspirar a través de la visibilización de estas experiencias. «Lo importante de haber obtenido este reconocimiento como uno de los mejores 20 líderes del país —asegura Óscar Sánchez, coordinador nacional del Programa— es la visibilidad que le ofrece a la educación rural como tema (…) No se puede perder de vista que la transformación social del país se hace, especialmente, desde el nivel comunitario, popular y de base, compromisos que a veces son muy difíciles de medir con un concurso. Lo que necesita el país es de mayores esfuerzos para acompañar los procesos locales —que son centenares, miles, quizás decenas de miles—, observarlos, ayudarles, aprender de ellos y lograr replicarlos».

Se dice que los liderazgos están muriendo. Nosotros decimos que no. No hace falta sino dirigir la mirada hacia las comunidades, hacia personas como Jimmy Mauricio, Julieth Katherine, Dani Fabián y Juanita Valentina, líderes en toda la expresión de la palabra.