Fueron más de 160 jóvenes, de siete países latinoamericanos, reflexionando en conjunto sobre el presente y el futuro de la educación en tiempos de pandemia. No se quedaron en un listado de problemas: dieron un paso adelante, entendieron la crisis como una oportunidad de transformación y se atrevieron a plasmar las soluciones.  Todo a través de un espacio colectivo facilitado virtualmente por PAZATUIDEA.  

«No olviden que a pesar de todo lo que les digan, sus palabras y sus ideas pueden cambiar el mundo», les dijo a sus estudiantes John Keating, el carismático profesor de La sociedad de los poetas muertos. Fue inevitable recordar esa frase de aquella película al escuchar la voz sentida de las y los jóvenes del Continente haciendo una profunda, acertada y transformadora lectura de la actual crisis de salud y su impacto en la educación. Estaban hablando, si, ¡pero también estaban cambiando el mundo!

Fueron 167 jóvenes de Perú, Chile, Colombia, Argentina, El Salvador, México y Panamá, entre los 13 y los 20 años, quienes participaron en el Webinar ¿Cómo quieren las juventudes abordar las oportunidades que abre la nueva realidad global en su educación?, impulsado por el Ministerio de Educación Nacional de Colombia y la Comunidad de Aprendizaje y Práctica ─PazATuIdea, junto con el Centro de Inclusión, Ciudadanía y Derechos ─Incide, Impulso y la Fundación Semilla. 

En este, un espacio virtual de diálogo ─como todos los que ocurren por estos días─ se habló de las formas de relacionarse y mantener el vínculo social en medio de la COVID-19 y de cómo éstas han sido puestas al servicio de los procesos de enseñanza y aprendizaje en el ámbito formal, informal y no formal. Y es que a pesar de los avances en la ampliación de la cobertura escolar en los países de la región, muchos jóvenes permanecen fuera del sistema escolar, algunos que entraron no pudieron concluir, y los que están dentro no están adquiriendo aprendizajes de calidad, ni útiles ni significativos; realidad que ha sido develada y agudizada por la crisis sanitaria mundial generada por este coronavirus, poniendo a los sistemas educativos de la región en tensión y con el desafío de seguir funcionando a pesar de que las condiciones básicas de su operación, como la presencialidad, no son factibles. 

Este espacio, como ocurre con tantos otros, pudo ser un espacio que se limitara a hacer un largo memorial de agravios, un simple listado de todo lo que está mal, esperando que alguien, algún día, lo resuelva. Pero como si siguieran las enseñanzas del inolvidable Jaime Garzón ─otro gran maestro, pero este de la vida real─, como si oyeran aquel reclamo disfrazado de consejo en el que les dice que “si ustedes los jóvenes no asumen la dirección de su propio país nadie va a venir a salvárselo, ¡nadie!”, este grupo, las y los participantes del Webinar, se pusieron la camiseta, dieron un paso adelante y se atrevieron a plasmar las soluciones; comenzaron, a través de sus propias ideas,  a cambiar la educación, a transformar el mundo.

«La situación actual que estamos viviendo nos incita a construir una nueva educación de la escuela, ver cómo los ambientes de aprendizaje se convierten en un elemento de interconexión, enriquecimiento del lenguaje y la cultura donde nosotros también nos convertimos en constructores activos de nuestra propia educación (…) buscar un activismo social frente a la educación, seguir construyendo un sistema donde a nosotros los jóvenes nos permitan intervenir desde nuestros territorios». Kevin, joven participante del Webinar.

“Esta nueva realidad es la oportunidad para salir de la estandarización del sistema educativo (…) hacia una que nos permita profundizar en otros gustos que no necesariamente estén ligados a un sistema básico de educación (…), una que haga a la escuela un actor clave para la construcción social, una que se construya con lo que hay afuera, es decir, con el territorio y la comunidad de forma paralela y colaborativa». Laura, joven participante del Webinar.

«La educación, cuando acabe la crisis, no debe ser igual que antes. Tenemos que tomarnos la educación y transformarla. Por ejemplo, el poder de los maestros en las aulas de clase se ha roto durante esta crisis. Eso hay que aprovecharlo para cambiar las cosas”. Olga, joven participante del Webinar.

«Suena paradójico, pero hasta hace poco el celular era un “enemigo” de las aulas de clase. «Ahora no solo parece necesario sino útil para el aprendizaje, tanto que hasta los padres también se han introducido en estas nuevas tecnologías. Entonces sí, se han resignificado estas herramientas y plataformas como el Whatsapp». Laura Marcela, joven participante del Webinar.

«Antes de implementar una forma de educación, hay que pensar en los recursos de las personas que van a participar de ella y a recibirla, es decir, pensar por ejemplo si tienen las posibilidades técnicas y tecnológicas en su casas y comunidades» Julian, joven participante del Webinar.

«Debe ser visible la situación de cada uno de los estudiantes, ejemplo, dónde viven, cómo es la situación económica, social, de salud entre otras y con esta información en caso de una crisis como esta saber a quienes se debe ayudar, ya sea con herramientas tecnológicas, de alimento, de vivienda o según sea necesario» Kelly, joven participante del Webinar. 

«La pandemia ha invitado a la solidarización: los estudiantes de grados superiores o quienes tengan capacidad para ayudar, se encargan de estudiantes de grados inferiores o quienes necesiten la ayuda con la facilitación de las tareas, explicaciones mediante llamadas telefónicas» Andrés Mateo, joven participante del Webinar.