¿EN QUÉ VAMOS?

José Paba Orozco, asistente de comunicaciones de esta iniciativa de Educapaz en apoyo a la Comisión de la Verdad, hace un balance de lo que se ha hecho, lo que se ha aprendido y los retos que enfrentan las Escuelas de Palabra.

Con Escuelas de Palabra, se busca contribuir a establecer el valor de la verdad y su importancia en la construcción de paz desde las instituciones educativas. El nombre del proyecto obedece, precisamente, a la representación de la escuela como poseedora de voces, de palabras comprometidas con la verdad. Las comunidades educativas recorren el Mosaico metodológico, un material didáctico que ofrece cinco líneas de investigación participativa: El valor de la verdad en la convivencia escolar, Investigando las verdades de los territorios, Los puentes entre la memoria y el derecho a la verdad, La escuela como sujeto colectivo en el conflicto armado y la construcción de paz, y Niños, niñas y jóvenes expertos en la Comisión de la Verdad. Los facilitadores y facilitadoras de Educapaz que las acompañan, se encargan de guiarlas y ayudarlas a cumplir los objetivos trazados en su investigación. En la actualidad las escuelas se encuentran recogiendo y analizando sus fuentes para escribir los primeros relatos de su investigación a partir de la identificación de hechos irrefutables. Estas deben consolidar esos relatos y prepararse para los Encuentros por la Verdad que organizará cada equipo dinamizador, simulando así los que promueve la Comisión. Posterior a ello, comenzará la construcción de su informe final, la creación de su producto creativo y la presentación y reflexión conjunta del mismo en su comunidad educativa. A pesar de los desafíos internos, como el temor a escudriñar la verdad, hay un compromiso con los demás a ponderar el derecho a conocer lo que pasó. Lo primordial es reconocer que a pesar del dolor que puede generar, la verdad es primordial para sanar las heridas e impulsar medidas de no repetición. También ha sorprendido la valentía de algunas comunidades educativas que han optado por esclarecer su propia historia a pesar de que en sus territorios la guerra aún está vigente. Con Escuelas de Palabra se busca innovar en el campo de la educación, demostrando que se puede hacer pedagogía por la verdad, posicionar la idea de la escuela como sujeto colectivo afectado por el conflicto y dar a conocer la forma en que la guerra ha transformado a las instituciones educativas.